martes, 28 de septiembre de 2010

Firenze!

Ciao, ragazzi! Come state?

Por fin ha llegado el momento de que os salude como un buen florentino de adopción. Un florentino común, con casa, bicicleta y facultad propias. Un florentino que ya no depende exclusivamente del mapa.

Y he necesitado una semana. No ha sido tan caótica como esperaba, pero me alegro de que haya llegado la vida normal, y con ella los ratos para escribiros.

Hoy, he ido incluso al supermercado, o sea que todo va ya viento en popa.

Ahora mismo, mientras os escribo, se han abierto las nubes y ha salido el sol, y lo ha bañado de una luz cálida muy bonita, porque ya está atardeciendo. Eso es otra cosa de la que quería hablaros. Los horarios. La verdad es que uno no se espera que en Italia, país mediterráneo donde los haya, sigan el horario europeo. Pero es así y me gusta. Se come y se cena más pronto (bueno, en mi casa comer, se come tarde, porque siempre hay algún contratiempo). Así que el día se divide en tres partes, en vez de en dos, como en España. Está bien, porque así te distribuyes mejor las actividades.

Por ejemplo, la de esta noche: coro. No sé si lo sabréis todos, pero me he apuntado a la capilla de música de la catedral de Florencia. Y canto en el coro, de basso. El otro día fue mi primer ensayo. Estaban poquitos, pero me gustó. Me recordó mucho a S. Benito, por el ambiente de cachondeíllo que había, por el sitio en el que ensayábamos, porque eran casi todos mayores (aunque estábamos algunos jóvenes también), y porque no es un coro profesional. Estoy muy contento de haberme apuntado, porque es precisamente lo que quería encontrar. Y además, como allí estoy hora y media entre italianos, me servirá para aprender el idioma. El viernes ya le pillé la gracia a un chiste que hizo el director. Más o menos fue:


"-La mia figlia suona al conservatorio.

-Da vero? E cosa suona, il pianoforte?

-Non, non il pianoforte. Lei suona al conservatorio.

-Ma quale strumento?

-Non. Dico che lei suona, ma que mai le hanno aperto."







Bueno, ragazzi. Os tengo que dejar. He esperado a publicar esta entrada y ya es la hora de la cena. Os subo unas cuantas fotos para que vayáis abriendo apetito.

¡Un abrazo!

Guille